Cuando salió, dice Jesús: « Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él.
Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo y le glorificará pronto. »
« Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar con vosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo que les dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotros no podéis venir, os digo también ahora a vosotros.
Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros.
En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros. » (Jn. 13, 31-35)
ALABADO SEA JESUCRISTO POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS...
Esta Buena Noticia, nos exhorta a dirigir nuestra mirada al Dios de la Vida, que se manifiesta en Jesús, presente en toda su divinidad y humanidad.
Amar al prójimo, es amar a Cristo en el hermano, tal cual es, sin juzgar diferencias raciales, culturales, ideológicas, sociales, económicas, religiosas, etc, etc.
El verdadero amor es incondicional, se da a sí mismo sin esperar nada a cambio.
En este mundo en constante movimiento, que muchas veces se torna desesperante y caótico, donde preocupa más el bienestar propio, por sobre la necesidad de aquellos que necesitan ser: escuchados, comprendidos, ayudados, aliviados; en una palabra "amados", es pues, en esta realidad que nos toca de cerca a todos, en este tiempo, cualquiera sea el lugar donde transcurra nuestra vida, donde debemos ser fieles discípulos-misioneros de Jesús, que nos pide: que nos amemos unos a otros como Él nos ama. Es en ese momento cuando nuestra existencia cobra real sentido, cuando amamos y nos dejamos amar a ejemplo de Jesús, quien nos amó hasta dar su vida por nosotros. Que así sea...
¡Paz y Bien!
No hay comentarios:
Publicar un comentario